
En un bosque lejano, bajo el cielo estrellado,
decidí ir de camping con un amigo arriesgado.
Con una hierba verde y un fuego encendido,
pronto la cordura se fue a lo perdido.
Montamos la tienda, un hogar temporal,
pero con un par de caladas, se volvió espacial.
"¡Mira!" gritó mi amigo, con voz de astronauta,
"¡Nuestra tienda es un cohete! ¡A Marte, la ruta!"
Con risas y chistes, comenzamos a volar,
los árboles eran asteroides, ¡madre, a dónde mar!
Las ardillas eran aliens, en trajes de plata,
y el aire olía a dulce, ¡vaya noche tan barata!
Entre risas perdimos el sentido del tiempo,
las estrellas nos guiaban, un nuevo movimiento.
“¡Prenden los motores! ¡Que el viaje comience!”,
grité emocionado, ¡esto sí que es una experiencia!
Un zancudo se acercó, disfrazado de piloto,
"Su misión es sencilla, ¡no se asusten por el ciro!"
Todos nos reímos, ¡qué locura era esta!
“Nuestra tienda es un cohete, ¡y tú, que ya empieza!”
Al final del viaje, cuando la risa se apagó,
despertamos en el suelo, ¡donde el sueño acabó!
La tienda era solo, un hogar de lona más,
pero en corazón viajamos, ¡y eso, ¡nunca se irá!
Hazy Humor is licensed under CC BY-SA 4.0
