
En la mañana, el zookeeper se asoma,
con un pucho en mano, lleno de humo y de risa,
su mente navega como un pez en la espuma,
y en vez de medir, se lo toma a la brisa.
Los leones le gritan: “¿Dónde está la cena?”
y él responde riendo: “¡Qué glotones son, Dios mío!”
Mientras un loro repite: “¡Viva la plena!”,
el zookeeper baila, ¡su paso es un lío!
Las serpientes murmuran, “¡Menuda locura!”,
mientras el chimpancé lanza el plátano a volar,
con risas de fondo, se siente en locura,
aunque en su corazón sabe que va a chocar.
Así en su jornada, el caos se hace arte,
un zookeeper alto, en un mundo muy aparte.
Hazy Humor is licensed under CC BY-SA 4.0
