
En el aula el sol brillaba,
el maestro pensó en su acto,
pero un poco de hierba fumaba,
y se le ocurrió un plan muy exacto.
Con risas y chistes incluyó,
los verbos y la gramática,
“¡Qué tal si en rimas se hace todo esto?”,
la clase se volvió una gran acrobática.
Los alumnos, al principio dudaban,
con miradas perplejas en sus caras,
pero pronto con rimas lo atrapaban,
hasta el más serio empezaba a sacar malas.
“Entonces, señores, vamos a conjugar,”
dice el maestro con voz cascada,
“Yo fumo y tú miras, juntos a cantar,”
y la clase entera estalla en la jugada.
Las letras danzaban en el aire,
los sustantivos iban de fiesta,
hasta el “¿Qué quieren de almuerzo?”
se volvió un verso que nunca se apesta.
El maestro se ría y se ríe aún,
fruto de su idea brillante,
mientras en el fondo su mente en el humo va,
escudriñando lo absurdo, un espectáculo constante.
Así, con un toque de locura y de risa,
los estudiantes aprendieron con fervor,
de la hierba nació la lección precisa,
¡gracias al maestro colado y su humor!
Hazy Humor is licensed under CC BY-SA 4.0
