
En un ring cuadrado, la risa se asoma,
los luchadores llegan, flotando en su aroma.
Con THC en la sangre, la mente desata,
sus movimientos lentos, casi como una pata.
El primero que entra, con máscara brillante,
tropezó en la lona, ¡vaya espectáculo hilarante!
Sus amigos gritan: “¡No te caigas, hermano!”,
pero el pobre luchador ya rinde su mano.
El árbitro, atónito, se ríe a mandíbula suelta,
mientras un competidor busca la puerta abierta.
¡Dame un mango, bro! ¡Mira esa palanca!,
Noqueado por risas, ¡la lucha se tranca!
Al final del torneo, se abrazan los locos,
compitiendo en sueños, riendo como pocos.
Así va la lucha, entre risas y humo,
en un torneo de locos, ¡con amor y sin rumbo!
Hazy Humor is licensed under CC BY-SA 4.0
