
En la nube flotante de mis sueños perdidos,
busco la nevera como un explorador perdido,
pero olvido por qué abrí la puerta,
y con un snack trágico, mi cena se vuelve un fiasco.
“¿Café o té?” pregunto, ahogado en esta niebla,
cual rey de lo tonto, en un reino de risas.
Con mis ojos rojos como tomates olvidados,
me subo al bus pensando que soy un ícono,
pero todos me ven como un niño despistado,
mientras murmuran: “¿No se abrochó el cinturón?”
Perdí mi película, y el plot es un lío,
la trama vuelca, justo como mi mente.
En la búsqueda del último hit, me atormento,
olvidando que el control remoto está en su sitio,
y encuentro a mi gato como un extraño amigo,
hablando en lenguas que el humo ha desatado.
“¿Cazillo de diamantes?” pienso en un segundo,
mientras él me mira, con la mirada cansada.
Los grandes pensamientos flotan y se cuelgan,
como globos en la fiesta de la confusión,
“¿Recoger mi ropa o bailar en la ducha?”
oh, que hermoso dilema lo que un viaje provoca.
El tiempo se distorsiona, como un viejo disco,
y al final del día, estoy en la misma posición.
Las mañanas son duras, como un mal sabor,
donde el café no es suficiente, es solo lubricación,
y los intentos de ser productivo, un grandioso error,
mi lista de tareas es un ingenioso sueño.
“¿Por qué no llamé a mamá?” me pregunto de vuelta,
mientras el reloj ríe, conampis nunca llega.
Así que si eres un stoner, ten cuidado,
las risas y las nubes son solo parte del juego,
con cada gran idea viene un giro inesperado,
y el plan perfecto se convierte en un rompecabezas.
Pero a pesar de los líos y el cringe complicado,
la risa es el mejor humo, el corazón nunca se apaga.
Hazy Humor is licensed under CC BY-SA 4.0
