
En el zoológico, todo es un juego,
el cuidador llega, ¡con los ojos muy rojos!
Los leones ríen, los monos se asustan,
"¡Eh, amigo, no les des de comer botes!"
Las aves lo miran, “¿Por qué traes pizza?”
Un zorro le dice, “Te ves un poco loco.”
Se sienta en la jaula, cree que es un circo,
con un hipopótamo que canta un reguetón.
Los flamencos bailan, son los mejores,
y el cuidado de reptiles se vuelve un error.
Les da fruta, no tierra, jo, ¡qué locura!
Los snakes se enredan, ¿por qué es tan divertido?
Los gorilas murmuran, “¿Estás consciente?”
El cuidante responde, “Estoy en el cielo,”
bajo el efecto del sol y de unos sueños,
confunde la comida con almendras doradas.
Los cocodrilos ríen, “Esto es un lujo,”
y el tigre espera, “Tráeme la pizza.”
Pero a medio día, la risa se apaga,
cuando los jefes llegan, con miradas de fuego.
“¿Dónde están los cálculos, los herbívoros?!”
El cuidador, asustado, dice, “¿Qué comimos?”
Los gatos en sus jaulas, ni pies ni cabeza,
con chistes muy malos, y un snorlax en la mesa.
El día termina, la risa se va,
el cuidador vuelve, se pregunta, “¿será?”
Pero al despedirse, mira a los animales,
con un guiño travieso, “Lo volveré a intentar.”
Mientras los leones se estiran y se ríen,
el caos del día, siempre será un cuento.
Hazy Humor is licensed under CC BY-SA 4.0
