
En la barra, con risa y una nube,
llega un hombre con ganas de servir,
con un toque de yerba que no le exube,
sus cocteles parecen más un frenesí.
Mezcla el vodka con soda y hierbabuena,
pero jura que es jengibre con amor,
un trago nuevo, ¡qué gran escena!
Los clientes ríen, él con más fervor.
Los hielos bailan en su coctelera,
mientras canta y hasta se pone a girar,
un delfín en la barra, cómo se aprecia,
todos piden más, él no sabe parar.
Y al final de su turno se va a casa,
de su arte etílico, no habrá despedida,
quedó con tanta risa, ¡vaya paliza!
Pero al día siguiente, la pena es medida.
Hazy Humor is licensed under CC BY-SA 4.0
