
En un pueblo donde el verde es rey,
se realizó un concurso de gran ambición.
Los cocineros, todos en un viaje alay,
imaginaban a su mezcla una revolución.
Con harinas que brillan y azúcares de más,
decidieron usar un toque especial.
"Un poco de THC a la masa, quizás,
hará que el sabor sea celestial!"
El primero hizo galletas que son riesgo,
pero se perdió en la nube de su mente;
su receta, un misterio en un bosque de espejo,
y la masa... era más goma que dulce ardiente.
Así rieron los jueces tras la jornada,
mientras el ganador era sólo un fumador.
"Mi galleta es la mejor, aunque es un desastre,
pero, amigo, ¡estás en el mundo del sabor!"
Hazy Humor is licensed under CC BY-SA 4.0
